El hígado graso no duele, y una de cada tres personas lo tiene
Es la enfermedad hepática más común del mundo y la mayoría de quienes la tienen no lo saben. Se detecta con análisis que probablemente ya te hiciste, si sabes cómo leerlos.
El hígado graso no alcohólico afecta a cerca de un tercio de la población adulta mundial, y en países con alta prevalencia de obesidad y resistencia a la insulina la cifra es mayor. Casi nadie lo sabe, porque el hígado es un órgano notablemente silencioso: puede perder buena parte de su función antes de dar un solo síntoma.
Cuando aparece el cansancio persistente o la molestia en el costado derecho, el proceso ya lleva años.
Qué revelan las transaminasas
ALT y AST son enzimas que viven dentro de las células del hígado. Cuando esas células se dañan, las enzimas pasan a la sangre. Por eso un valor elevado indica daño hepatocelular, aunque no diga de qué tipo.
Acá aparece un problema conocido: los rangos de referencia de muchos laboratorios se establecieron con poblaciones que ya incluían personas con hígado graso. El techo terminó siendo más alto de lo que debería. Un ALT de 45 U/L puede salir marcado como normal y aun así merecer atención.
La relación entre las dos enzimas, llamada índice De Ritis, aporta más que cada una por separado. En hígado graso el ALT suele superar al AST; cuando la relación se invierte, el patrón cambia de significado.
El índice que estima fibrosis
La pregunta clínica que importa no es si hay grasa en el hígado, sino si esa grasa ya generó fibrosis: tejido cicatricial que reemplaza al funcional y que, a diferencia de la grasa, es mucho más difícil de revertir.
El FIB-4 estima ese riesgo combinando cuatro datos que ya tienes: edad, ALT, AST y plaquetas. No reemplaza a una elastografía, pero permite saber quién necesita una y quién no.
Es reversible, y ese es el punto
A diferencia de casi todo lo demás en medicina, el hígado graso en etapas tempranas revierte. No con un medicamento: con cambios sostenidos en peso, alimentación y actividad física.
Una reducción del 7 al 10% del peso corporal se asocia a mejoras significativas en la grasa hepática. Es una de las intervenciones con mejor relación entre esfuerzo y resultado que existe.
Doce marcadores de hígado, incluidos ALT, AST, GGT, el índice De Ritis y FIB-4, calculados automáticamente.
Ver la prueba Basic — S/599Este artículo es información de salud y no constituye un diagnóstico ni una recomendación médica individual. Consulta siempre con un profesional de la salud antes de tomar decisiones clínicas.